martes, 31 de mayo de 2016

Falta el agua en Cuba: muchas noticias, pocas soluciones

Falta el agua en Cuba: muchas noticias, pocas soluciones
mayo 30, 2016
Martinoticias.com

Medios oficiales suelen con frecuencia informar acerca de la crisis en
el abasto de agua en la isla, que a menudo deben "resolver" con pipas de
agua mientras las soluciones definitivas no parecen a la vuelta de la
esquina.
La escasez de agua en Cuba volvió el lunes a los medios oficiales, que
no tienen pronósticos alentadores para la crítica situación que agobia a
muchos.

En Las Tunas, por ejemplo, el 58,6 por ciento de la población depende
del abasto de agua a través de pipas, dijo Granma.

"La situación no es ficticia o imaginaria", sentenció el diario.

"Quince de las 17 fuentes de abasto están muy deprimidas y dos
totalmente secas. Los em­balses solo retienen el 15 % de su capacidad y,
en lo que va de año, las precipitaciones no llegan a la tercera parte
del registro histórico", agregó.

Pero Las Tunas no es un caso aislado.

También la ciudad de Camagüey está sin agua desde el fin de semana
debido a una "gran rotura" en la principal conductora, dijo a Martí
Noticias el opositor Yordan Marrero.

"La situación afecta a un poco más de trecientos mil habitantes, es
decir, queda sin el vital servicio toda la ciudad de Camagüey", dijo
Marrero.

Sequía + Corrupción

Funcionarios y medios gubernamentales aluden a la sequía, al deterioro
de las redes y al despilfarro entre las principales causas de la crisis
en el abasto de agua a la población. LLaman a apretarse los cinturones
en el consumo.

El Centro del Clima, del Instituto de Meteorología, informó que el 25
por ciento tuvo déficit en acumulados de lluvias entre mayo del 2015 y
abril del 2016.

Las Tunas y Guantánamo son las zonas más críticas, según este reporte.

Mientras que 23 municipios están padeciendo, entre ellos Viñales, La
Palma, San Juan y Martínez y Minas de Matahambre (Pinar del Río), Colón
y Limonar (Matanzas) y Guisa (Granma).

El listado oficial incluyó a Tercer Frente (Santiago de Cuba), Buey
Arriba (Granma), y a Cárdenas, Jagüey Grande, Jovellanos, Pedro
Betancourt, Perico y Unión de Reyes (Matanzas), que rebasaron el 75 de
sus respectivas zonas.

Una pregunta clave queda por resolver.

¿A dónde van a parar las millonarias donaciones provenientes de países
como Arabia Saudita para ayudar a paliar la crisis?

La segunda entrega de Panama Papers, que Martí Noticias reportó, apunta
hacia la no transparencia y la eventual corrupción en un país cuyos
funcionarios no están obligados a rendir cuentas.

Source: Falta el agua en Cuba: muchas noticias, pocas soluciones -
http://www.martinoticias.com/a/cuba-sequia-crisis-abasto-de-agua/123065.html

sábado, 28 de mayo de 2016

El Gobierno confirma un nuevo caso importado del virus del Zika

El Gobierno confirma un nuevo caso importado del virus del Zika
AGENCIAS | La Habana | 27 Mayo 2016 - 8:17 pm.

El Gobierno cubano reportó este viernes su decimotercer caso importado
del virus del Zika, confirmado en un ciudadano de 67 años de edad que
llegó a la Isla el 21 de mayo procedente de Colombia, donde trabaja por
contrato independiente, informó el MINSAP.

El enfermo, residente en La Habana, tuvo los primeros síntomas de la
enfermedad dos días después de su llegada, que incluyen erupción cutánea
en el abdomen, el tórax y las extremidades superiores, así como
enrojecimiento ocular y malestar general posteriormente, indica la nota
oficial.

Al ser remitido al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, (IPK)
quedó ingresado y tras una prueba de sangre, dio "positivo a virus de
Zika", informa EFE.

Según el MINSAP, el paciente "continúa hospitalizado, con síntomas
leves, sin fiebre, con buen estado general y evolución favorable".

Hasta el momento, Cuba ha reportado 14 casos de Zika en el país; uno
autóctono, diagnosticado en una joven de La Habana sin antecedentes de
haber viajado al extranjero; y 13 importados, entre ellos dos cubanas
embarazadas colaboradoras de la salud y una médica venezolana que viajó
a Cuba para cursar un posgrado.

Desde febrero pasado, las autoridades de Salud Pública de la Isla
intensificaron un programa de fumigaciones, pesquisas de personas con
síntomas febriles, acciones de higienización y prevención para combatir
los focos de mosquitos del género "Aedes", trasmisores de los virus del
Zika, el dengue y el chikunguña.

Source: El Gobierno confirma un nuevo caso importado del virus del Zika
| Diario de Cuba - http://www.diariodecuba.com/cuba/1464373052_22691.html

viernes, 27 de mayo de 2016

La amenaza real en tiempos de epidemia

La amenaza real en tiempos de epidemia
El verdadero agente transmisor del dengue y sucedáneos es el cubano mismo
Viernes, mayo 27, 2016 | Ana León

LA HABANA, Cuba.- Una multa de 300 a 600 pesos es la penalización
aplicable a cualquier vecino que se niegue a fumigar su domicilio; al
menos mientras dure la campaña para "controlar" la proliferación de
infestados por dengue y prevenir nuevos casos de Zika en Cuba. Según la
Dirección Provincial de Salud Pública, municipios como Habana Vieja y
Centro Habana mantienen un alto riesgo de infestación, pese a las
periódicas fumigaciones.

"En esta casa se fumiga todas las semanas, sin falta (…) y mi suegra
tiene dengue", comentó a CubaNet Roberto Bermúdez, vecino del consejo
popular Los Sitios, en el municipio de Centro Habana. Las pavorosas
alertas sobre el virus Zika han atenuado en algo la resistencia de los
vecinos ante las pesquisas de los efectivos de las FAR vinculados a la
campaña antivectorial. Sin embargo, la cooperación ciudadana recesa
apenas el dueño de casa cierra su puerta. En plena calle, en la
esquinas, los vertederos de basura son una invitación a todo tipo de
plagas, factor que favorece la propagación de epidemias.

En La Habana se ha entronizado la convicción de que solo hay que
mantener el cuidado y la higiene del espacio familiar; dando por sentado
que la ciudad no es importante o, de serlo, la responsabilidad recae
exclusivamente en el gobierno cubano. En la intersección de las calles
Factoría y Gloria (Habana Vieja) puede transcurrir una semana sin que
aparezca el camión de los Servicios Comunales para remover la loma de
inmundicias. "A veces envían un transporte a recoger materias primas, y
dejan el resto de la basura pudriéndose bajo tremendo sol, al lado de un
agromercado donde se venden alimentos a la población", alegó insultada
Nila Castillo, vecina del consejo popular Jesús María.

Irregularidades de este tipo se perciben en los barrios marginales,
donde el camión recolector no acude a diario y abundan los depósitos de
basura parcialmente hendidos o desbaratados; ineficaces para la función
a que fueron destinados, sin que la entidad correspondiente agilice su
reemplazo. Pese a ello, el problema de la hediondez citadina no es
privativo de la gestión estatal. Los habaneros han adquirido la
costumbre de no caminar más de una cuadra para botar la basura. En
algunas zonas donde Servicios Comunales ha trasladado los contenedores
apenas cien metros del lugar donde estaban, para evitar que los hedores
y las moscas invadan las casas de los vecinos, constantemente hay
personas volcando escombros, deshechos y remanentes de brujerías al
contén de la acera. Es tanta la desidia que, incluso hallando vacíos los
depósitos, muchos arrojan las bolsas de basura al suelo.

Si la situación epidemiológica en Cuba no ha alcanzado el grado de
alerta máxima, es a causa de la prolongada sequía por la que atraviesa
el país. Pero el peligro será inminente cuando comiencen las ansiadas
lluvias y el agua se empoce, junto a toda suerte de residuos, en los
basureros aledaños. Por más que Salud Pública redoble la intensidad del
saneamiento a nivel domiciliario, si no aumenta la exigencia hacia los
Servicios Comunales ni se toman medidas con la ciudadanía, las pilas de
deshechos continuarán creciendo, fermentando y apestando en la puerta
misma de la gente.

En el Departamento de Vigilancia y Control de Vectores de Centro Habana,
el Teniente Coronel Blas Ramírez –responsable de las brigadas que
intervienen en la campaña antivectorial– explicó a CubaNet que el delito
de propagación de epidemias es penado por la ley cubana con una multa de
2 000 pesos (unos 70 CUC), o privación de libertad en caso de
reincidencia. Previo a la aplicación de estas soluciones extremas, hay
otras alternativas legales para frenar las indisciplinas que ponen en
riesgo la salud de la población. Ninguna se aplica con el rigor
necesario y ello se verifica en el acto desafiante de amontonar
desperdicios en lugares señalizados con letreros prohibitivos.

Si bien la delicada situación social por la que atraviesa Cuba es poco
favorable a las medidas coercitivas, no es menos cierto que, sin
sanciones que obliguen a las personas a hacer lo que por consciencia y
compromiso ciudadano deberían, pronto los medios de comunicación dejarán
de exhortar a la prevención para anunciar alarmas y cuarentenas. A
juzgar por las imágenes, el verdadero agente transmisor del dengue y
sucedáneos es el cubano mismo, no el mosquito Aedes aegypti.

Source: La amenaza real en tiempos de epidemia | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/la-amenaza-real-en-tiempos-de-epidemia/

El rostro ‘humano’ de la esclavitud

El rostro 'humano' de la esclavitud
La Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos S.A. ha hecho de la
salud un lucrativo negocio de Estado
Viernes, mayo 27, 2016 | Ernesto Pérez Chang

LA HABANA, Cuba.- "Y gracias a que tengo un sobrino que es médico",
"tuve que darle veinte dólares a la enfermera", "por suerte mi nuera
trabaja en el hospital" o "hicimos un buen escándalo para que nos
atendieran" son frases que escuchamos a diario en los hogares cubanos y
lamentos que, al parecer, nos acompañarán durante un buen tiempo.

En 2010, las ventas de petróleo a Cuba, por parte de Venezuela, sumaron
más de 14 mil millones de dólares, sin embargo, la mayor parte del pago
no fue realizado mediante transacciones bancarias, sino que cerca de 9
000 millones fueron negociados con la oferta de bienes y servicios, la
mayoría vinculados a la salud mediante un programa conocido como
"médicos por petróleo".

Lo que fuera considerado por los gobiernos cubano y venezolano como una
operación humanitaria terminó por "descubrir" para la Isla caribeña,
sumergida en una crisis económica casi perpetua, una verdadera
estrategia comercial que la llevaría a reconfigurar sus planes de
desarrollo para el futuro.

La explotación y exportación intensivas de capital humano a muy bajo
precio comenzaba a rendir los buenos frutos que con anterioridad no se
habían logrado ni con los métodos de pastoreo Voisin, en la ganadería de
los años 60 (cuando los economistas cubanos pretendían superar, como
exportadores, a Argentina en la producción de carnes), ni con las
millonarias zafras citrícolas y azucareras de los 70, sin hablar de las
actuales que apenas cotizan unos pocos dólares anuales.

Tan solo con el experimento "médicos por petróleo", el gobierno cubano
pudo comprobar que la exportación de servicios médicos, anteriormente
muy reducida, podía multiplicar varias veces las ganancias que se
obtenían anualmente por concepto de exportación de mercancías, que jamás
habían superado los 4 000 millones de dólares.

La producción industrial y de materias primas para la exportación nunca
más volvería a estar en el centro de atención en los planes para obtener
dinero rápido y fácil, mucho menos cuando los servicios médicos
demostraban ser la más efectiva y económica estrategia para incrementar
las arcas del Estado, a la vez que servían de herramienta diplomática
para manipular, favorablemente, la opinión mundial sobre Cuba en materia
de derechos humanos y cooperación internacional.

La Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos S.A. (CSMC), que en sus
comienzos, hace ya un cuarto de siglo, era solo un pequeño grupo
empresarial del Ministerio de Salud con un reducido espectro de
comercialización, a partir del 2011 pasaría a transformarse en la
locomotora de la economía cubana, al punto de llegar a ser hoy en día la
más importante fuente de ingresos del país, con un aporte anual estimado
en más de 8 000 millones de dólares (según datos del 2014 publicados en
el periódico Granma), de los cuales la mayor parte proviene de los
impuestos sobre el salario que la CSMC aplica a los "cooperantes" del
eufemísticamente nombrado "Programa de Asistencia Médica Compensada",
una "actualización" (¿económica?) del olvidado concepto de
"internacionalismo proletario".

El crecimiento y expansión de la CSMC ha sido vertiginoso en apenas un
lustro. Los datos ofrecidos a la prensa por los principales directivos
dan cuenta de ello. El 6 de noviembre de 2014, durante la Feria
Internacional de La Habana, la firma sostenía operaciones con 40 países;
apenas cinco meses después, el 22 de abril del 2015, la propia empresa
anunciaba, en el contexto de la XIII Feria Salud Para Todos, realizada
en PABEXPO, que ya contaba "con un desempeño validado en 67 países, con
la participación de más de 51 mil médicos y otros profesionales de la
salud", así como otras perspectivas de acuerdos con más de un centenar
de naciones (Reporte de la AIN).

Pero los discursos públicos de los directivos de CSMC, vertidos en las
promociones de las últimas Carteras de Oportunidades publicadas por la
Cámara de Comercio de Cuba y en los videos publicitarios de la propia
empresa, disfrazan la realidad con la que operan a diario y no revelan
la tragedia del despojo salarial que padece el personal médico y técnico
que es "comercializado" bajo los "precios más competitivos del mercado",
según expresan las propagandas, siempre acompañadas del slogan
"compromiso con la vida".

Por lo que se expone en las vitrinas feriales, pareciera que la mayor
parte de los ingresos de CSMC proviene de los servicios de atención
médica en frontera, la venta de medicamentos y tecnologías o de sus
paquetes de turismo de salud. Sin embargo, de acuerdo con algunos de los
balances comerciales de los países con los que mantiene los mayores
acuerdos de exportación, estas no representan el grueso de las
ganancias, algo que contradice incluso el propio discurso oficial del
gobierno cubano donde se define a los "cooperantes" como la principal
fuente de ingreso del país, algo que ha obligado en los últimos años no
solo a un incremento considerable de los salarios y de otros beneficios
agregados en el sector de la salud, sino a emitir regulaciones que
frenan la migración de profesionales y las "deserciones", y que eliminan
las contrataciones autónomas en el exterior, obligando al "capital
humano" a usar la CSMC como única intermediaria (y depositaria de las
ganancias personales) entre ellos y los gobiernos contratantes.

Nefastos testimonios, algunos pocos narrados por los técnicos,
enfermeros y médicos "contratados" por la ECSM, se han acumulado durante
estos años con semejante ritmo e igual silencio que el de la acumulación
de dinero en una cuenta bancaria de la que pocos conocen finalidad y
propietario reales.

En septiembre del 2015, una investigación del IWPR realizada en Trinidad
y Tobago señalaba los mecanismos de presión usados por la CSMC para
apropiarse de más del 50 por ciento de los ingresos salariales de los
integrantes del Programa de Asistencia Médica Compensada.

El año anterior, en 2014, el periódico portugués Jornal, al acceder a
contratos millonarios que Lisboa firmara por servicios médicos cubanos,
desentrañó parte de la verdadera naturaleza de los acuerdos bilaterales
entre la comercializadora y los gobiernos. En aquella ocasión la
publicación reveló que los profesionales nuestros eran despojados de
hasta el 80 por ciento del monto de los salarios.

Fue durante ese mismo año, en febrero, que la doctora Ramona Matos
Rodríguez, del programa "Más Médicos" de Brasil, denunció los pormenores
de los acuerdos "secretos" entre los gobiernos brasileño y cubano para
"multar" los pagos de los contratados en más del 60 por ciento.

El trato de súbditos o de ciervos de la gleba que se les da a los
cooperantes, los asaltos a sus bolsillos, no son una nueva operación
postmoderna de mercadotecnia de CSMC, ya desde antaño entrenada en los
métodos de control del personal médico "comercializado", es decir, vendido.

Un trabajo de Julie M. Feinsilver, titulado "La diplomacia médica
cubana", del 2006, aparecido en Foreing Affairs en Español, se refiere a
otras aristas de lo que constituye un sigiloso drama laboral, al estilo
de aquellas contrataciones de mano de obra barata en factorías del
desaparecido "campo socialista".

En resonancia con esa doble economía nacional que ha sido diseñada, en
principio, por el dualismo monetario que divide a los ciudadanos, a las
empresas y a los servicios en categorías sociales, el sistema de salud
cubano hace tiempo que dejó de ser uno solo para convertirse en dos
productos más diferenciados que diferentes.

Uno, muy precario en cuanto a la atención primaria y de difícil acceso
en los niveles especializados, es solo para el consumo interno; el otro,
priorizado como renglón exportable, está destinado a su cotización en
moneda fuerte, a la vez que sirve de mampara tras la cual se ocultan las
deficiencias de un proyecto social humanitario que ha derivado en un
jugoso negocio de Estado y una eficaz herramienta diplomática.

"No le hicieron los análisis porque no había reactivos en el
laboratorio", "tuve que mandar a pedir los medicamentos con mi hermana
que vive en Miami", "al team médico que me iba a operar lo mandaron para
Venezuela", "cerraron el consultorio por falta de agua", son frases que
continuaremos escuchando en las calles de Cuba mientras, en otra
dimensión desconocida, la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos
S.A., según reza su slogan oficial, establece su "compromiso con la
vida" y "hace suya la experiencia de cientos de miles de profesionales y
técnicos, con apego a la ética humanista revolucionaria".

Source: El rostro 'humano' de la esclavitud | Cubanet -
https://www.cubanet.org/destacados/el-rostro-humano-de-la-esclavitud/

Tres ministros de la Isla viajarán próximamente a EEUU con delegaciones oficiales

Tres ministros de la Isla viajarán próximamente a EEUU con delegaciones
oficiales
DDC | Washington | 27 Mayo 2016 - 1:48 am.

Varias delegaciones ministeriales de La Habana realizarán visitas
oficiales a Estados Unidos en fecha cercana, adelantó el jueves José
Ramón Cabañas, embajador de la Isla en Washington, informa Cubadebate.

El diplomático precisó que tres ministros cubanos irían a Estados Unidos
con delegaciones oficiales, las cuales serían anunciadas en su debido
momento.

Desde el 17 de diciembre de 2014, cuando Washington y La Habana
anunciaron el reinicio de un proceso para normalizar sus relaciones,
ministros de ambos países han dialogado para apuntalar el acercamiento.

Los secretarios John Kerry (Estado), Penny Pritzker (Comercio) y Thomas
Vilsack (Agricultura) son algunos ministros de Estados Unidos que han
visitado Cuba, junto a empresarios y representantes de organismos federales.

A su vez, el ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión
Extranjera, Rodrigo Malmierca, realizó una visita oficial a Estados
Unidos, al igual que una delegación del Ministerio de Salud Pública.

Source: Tres ministros de la Isla viajarán próximamente a EEUU con
delegaciones oficiales | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1464306500_22665.html

miércoles, 25 de mayo de 2016

Profesionales cubanos que huyeron de Venezuela valoran unirse a migrantes de Turbo

Profesionales cubanos que huyeron de Venezuela valoran unirse a
migrantes de Turbo
mayo 24, 2016
Martinoticias.com

Unos 200 profesionales de la salud cubanos que abandonaron la misión
médica en Venezuela, se encuentran varados en Colombia en espera de una
respuesta de la embajada estadounidense en ese país, a su petición de
acogerse al Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos (CMPPP).

Casi 30 de ellos ya han sido denegados y esperan los 90 días necesarios
para volver a presentar nuevas evidencias que avalen su petición de
asilo para entrar en Estados Unidos, contó a Martí Noticias uno de estos
profesionales de la salud, Ernesto Estrada.

"Cada día que va pasando nos vamos sumando más médicos a los casos de
denegación, no sabemos por qué, no hemos preguntado qué es lo que está
sucediendo con el programa, porque todo el mundo viene con sus
evidencias; presenta lo que trae de Venezuela, lo que piden, y cada vez
que pasa el tiempo son más denegados y más denegados", advirtió.

Estrada, técnico en Farmacia, y su esposa, médico, viven en Bogotá desde
diciembre de 2015 que lograron escapar de Venezuela. Ahora que su
primera solicitud al programa de parole resultó denegada, deben esperar
otros tres meses para presentarla nuevamente, y han comenzado a
considerar la idea de unirse a los migrantes cubanos varados en Turbo.

Otros antes que ellos lo han hecho, apuntó. Estrada conoce a dos
especialistas en Optometría que se encuentran ahora en Turbo y varios
que lograron salir en los vuelos de Panamá a México. Él mismo intentó
pasar a Panamá, pero ya la frontera estaba cerrada.

Estrada y su esposa, como muchos otros allí, sobreviven gracias a la
ayuda de familiares y amigos que les envían dinero y algunos artículos
desde Estados Unidos.

A la pregunta de cómo lidian con las carencias, explicó: "Mucho es
cerrándonos, cohibiéndonos de muchas cosas, comiendo cositas, pocas,
para que nos dure el mes, y entre los que estamos aquí nos ayudamos. A
veces hay unos que no tienen nada y el que tiene un poquito le da para
que pague la renta el otro".

Algunos de los varados en Bogotá llegaron a Colombia en 2014, al ver que
el tiempo de espera se extiende, han buscado trabajos informales y mal
pagados, porque no tienen el permiso necesario. Las rentas son caras
--detalló Estrada-- por eso es común que varios cubanos se unan para
alquilar una casa o alquilen un cuarto de una vivienda familiar.

Por casos anteriores, Estrada piensa que las posibilidades de que las
autoridades estadounidenses cambien de opinión sobre su caso, son
escasas. No se explica por qué se la han negado: "Nosotros nos reímos,
porque a veces llegan personas que no tienen casi nada que ver con la
salud, son administradores, y les dan la visa", apuntó.

Otros trámites adicionales que ha hecho han resultado infructuosos. Han
escrito a la Cancillería de Colombia y a la de México y ambas han
respondido que nada pueden hacer por ellos. Hasta el momento no han
recibido respuesta de la Organización Internacional para las
Migraciones, parte importante en el traslado de cubanos varados en Costa
Rica y Panamá hasta México.

Source: Profesionales cubanos que huyeron de Venezuela valoran unirse a
migrantes de Turbo -
http://www.martinoticias.com/a/mas-200-profesionales-salud-cubanos-podrian-unirse-varados-colombia/122709.html

El Niágara en silla de ruedas

El Niágara en silla de ruedas
Inválida debido a una negligencia médica, Dayamis Rosabal se enfrenta
hoy a la exclusión
Miércoles, mayo 25, 2016 | Roberto Rodríguez Cardona

GRANMA, Cuba.- A sus 31 años, Dayamis del Rosario Rosabal Corrales es
una joven cubana que quedó inválida en su adolescencia producto de una
negligencia médica. La vida le regaló dos hijos, pero su discapacidad le
impide obtener empleo para su manutención.

"De nada me ha servido mi formación académica como bachiller y
posteriores capacitaciones", confiesa.

Soltera, vive con su madre y sus hijos de tres y ocho años en el número
27 de la calle Carlos Reina, en Buey Arriba, provincia Granma. A
expensas del salario de su madre y la ayuda familiar, Dayamis no recibe
apoyo de ninguna institución estatal. Y la exclusión le imposibilita
ganarse el sustento por sus propios medios.

"Nunca me han dado ayuda de ningún tipo, ni de Bienestar Social, ni de
la ACLIFIM (Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores) ni del
Gobierno; nunca me han pagado chequera, ni ayuda social, pero tampoco me
han ayudado a obtener empleo", denuncia.

"Ya no me quedan lugares adonde acudir. Los del órgano de trabajo
tomaron mis datos, pero dijeron que solo era para llevar el conteo, que
no podían prometerme nada porque era muy difícil encontrar trabajo para mí".

Dayamis estudió hasta noveno grado en la escuela especial "Solidaridad
con Panamá", en La Habana. Luego hizo el bachillerato por cursos
nocturnos, para después pasar un curso de secretaria.

Sin embargo no se detuvo ahí. "Después me gradué como operadora de
micro", cuenta, "estoy estudiando para podóloga y trato de tomar todos
los cursos de los que me entero, para ver qué puedo ejercer sin que vean
mi discapacidad como un obstáculo, porque hasta ahora la silla (de
ruedas) todo lo perjudica".

"No quiero caridad, quiero trabajar"

Ante sus gestiones personales en busca de trabajo, siempre encuentra una
rotunda negativa, disfrazada como "fuera de alcance". "La misma silla
que me ayuda para desplazarme, es la primera limitante que mencionan. Yo
no quiero caridad ni que me regalen nada. Dentro de mis limitaciones
estoy dispuesta a aceptar cualquier trabajo. Lo que hace falta es que me
lo den, para ayudarme a mí y a mi familia".

Sobre la solicitud para recibir alguna ayuda social o el cobro de una
chequera por discapacidad, le fue denegada porque sus padres aún están
vivos, y el padre de sus hijos debería enviarle un estipendio mensual.

Pero según Dayamis, muy pocas veces recibe la manutención de sus hijos.

"Ya no sé qué hacer, no aguanto más, a veces he pensado en…", se
interrumpe, guarda silencio un momento antes de continuar: "…no sé ni
cuantas cosas".

"Me preocupo por los niños, que van a la escuela con una mochilita que
da pena y los zapatos rotos y viejos. Y me duele, porque veo como la
gente los mira y siento la impotencia de no poder hacer nada", confiesa.

Su madre, Martha Rosa Corrales Barzaga, es custodio en el policlínico
local y cobra "un salario mensual de 565 pesos (unos 23 dólares), pero
luego de los descuentos en el trabajo, créditos, y electricidad, solo
quedan alrededor de 100, y aún no he descontado el gasto de medicinas".
Revisa unos papeles y continúa: "Este mes he gastado casi 60 pesos en
medicinas"

"Hay que hacer magia para mantener cuatro personas con 40 pesos",
concluye. "Hoy mismo aquí no hay nada que comer".

La negligencia médica

Dos gruesas cicatrices surcan el vientre de Dayamis, formando casi un
cinturón a la altura de la cadera. Otras más en la entrepierna y en la
rodilla derecha son resultado de varias operaciones más; unas tratando
de corregir un defecto en la rodilla y otras para restaurar las secuelas
de la primera intervención, errónea, realizada en el hospital provincial
granmense "Carlos Manuel de Céspedes", de Bayamo.

La negligencia médica fue silenciada y disfrazada con una afectación
inexistente. No hubo consecuencias para los responsables ni retribución
por los daños.

"Cuando era jovencita, yo tenía la rodilla virada y quise operarme para
corregir ese defecto. Los médicos se confundieron y, en vez de operarme
la rodilla, me operaron la cadera y quedé discapacitada. Cuando se
reclamó, le dijeron a mi mamá que había sido por un desgaste que habían
descubierto… y todo quedo así, sin consecuencias", cuenta Dayamis.

"No nos conformamos con las explicaciones, y al buscar segundas
opiniones los médicos especialistas del Hospital Provincial de Santiago
de Cuba dudaron del procedimiento e investigaron el caso. Le hicieron
saber a mi mamá que a mí me habían picado por gusto, porque yo en la
cadera no tenía nada".

"Luego vinieron seis operaciones más para corregir los problemas, pero
al final terminé inválida a los 19 años, y en lo adelante todo se puede
resumir con dos palabras: pasar trabajo", termina diciendo. "Ellos son
los culpables de que yo este así. Tanto que se habla de los
discapacitados en la televisión, mostrando beneficios, y la realidad es
otra. Todo no pasa de ser una gran mentira, por lo menos conmigo".

El Niágara en silla de ruedas
Inválida debido a una negligencia médica, Dayamis Rosabal se enfrenta
hoy a la exclusión

Miércoles, mayo 25, 2016 | Roberto Rodríguez Cardona | 4 Comentarios




GRANMA, Cuba.- A sus 31 años, Dayamis del Rosario Rosabal Corrales es
una joven cubana que quedó inválida en su adolescencia producto de una
negligencia médica. La vida le regaló dos hijos, pero su discapacidad le
impide obtener empleo para su manutención.

"De nada me ha servido mi formación académica como bachiller y
posteriores capacitaciones", confiesa.

Soltera, vive con su madre y sus hijos de tres y ocho años en el número
27 de la calle Carlos Reina, en Buey Arriba, provincia Granma. A
expensas del salario de su madre y la ayuda familiar, Dayamis no recibe
apoyo de ninguna institución estatal. Y la exclusión le imposibilita
ganarse el sustento por sus propios medios.

"Nunca me han dado ayuda de ningún tipo, ni de Bienestar Social, ni de
la ACLIFIM (Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores) ni del
Gobierno; nunca me han pagado chequera, ni ayuda social, pero tampoco me
han ayudado a obtener empleo", denuncia.

"Ya no me quedan lugares adonde acudir. Los del órgano de trabajo
tomaron mis datos, pero dijeron que solo era para llevar el conteo, que
no podían prometerme nada porque era muy difícil encontrar trabajo para mí".

Dayamis estudió hasta noveno grado en la escuela especial "Solidaridad
con Panamá", en La Habana. Luego hizo el bachillerato por cursos
nocturnos, para después pasar un curso de secretaria.

Sin embargo no se detuvo ahí. "Después me gradué como operadora de
micro", cuenta, "estoy estudiando para podóloga y trato de tomar todos
los cursos de los que me entero, para ver qué puedo ejercer sin que vean
mi discapacidad como un obstáculo, porque hasta ahora la silla (de
ruedas) todo lo perjudica".

"No quiero caridad, quiero trabajar"

Ante sus gestiones personales en busca de trabajo, siempre encuentra una
rotunda negativa, disfrazada como "fuera de alcance". "La misma silla
que me ayuda para desplazarme, es la primera limitante que mencionan. Yo
no quiero caridad ni que me regalen nada. Dentro de mis limitaciones
estoy dispuesta a aceptar cualquier trabajo. Lo que hace falta es que me
lo den, para ayudarme a mí y a mi familia".

Sobre la solicitud para recibir alguna ayuda social o el cobro de una
chequera por discapacidad, le fue denegada porque sus padres aún están
vivos, y el padre de sus hijos debería enviarle un estipendio mensual.

Pero según Dayamis, muy pocas veces recibe la manutención de sus hijos.

"Ya no sé qué hacer, no aguanto más, a veces he pensado en…", se
interrumpe, guarda silencio un momento antes de continuar: "…no sé ni
cuantas cosas".

"Me preocupo por los niños, que van a la escuela con una mochilita que
da pena y los zapatos rotos y viejos. Y me duele, porque veo como la
gente los mira y siento la impotencia de no poder hacer nada", confiesa.

Su madre, Martha Rosa Corrales Barzaga, es custodio en el policlínico
local y cobra "un salario mensual de 565 pesos (unos 23 dólares), pero
luego de los descuentos en el trabajo, créditos, y electricidad, solo
quedan alrededor de 100, y aún no he descontado el gasto de medicinas".
Revisa unos papeles y continúa: "Este mes he gastado casi 60 pesos en
medicinas"

"Hay que hacer magia para mantener cuatro personas con 40 pesos",
concluye. "Hoy mismo aquí no hay nada que comer".

La negligencia médica

Dos gruesas cicatrices surcan el vientre de Dayamis, formando casi un
cinturón a la altura de la cadera. Otras más en la entrepierna y en la
rodilla derecha son resultado de varias operaciones más; unas tratando
de corregir un defecto en la rodilla y otras para restaurar las secuelas
de la primera intervención, errónea, realizada en el hospital provincial
granmense "Carlos Manuel de Céspedes", de Bayamo.

La negligencia médica fue silenciada y disfrazada con una afectación
inexistente. No hubo consecuencias para los responsables ni retribución
por los daños.

"Cuando era jovencita, yo tenía la rodilla virada y quise operarme para
corregir ese defecto. Los médicos se confundieron y, en vez de operarme
la rodilla, me operaron la cadera y quedé discapacitada. Cuando se
reclamó, le dijeron a mi mamá que había sido por un desgaste que habían
descubierto… y todo quedo así, sin consecuencias", cuenta Dayamis.

"No nos conformamos con las explicaciones, y al buscar segundas
opiniones los médicos especialistas del Hospital Provincial de Santiago
de Cuba dudaron del procedimiento e investigaron el caso. Le hicieron
saber a mi mamá que a mí me habían picado por gusto, porque yo en la
cadera no tenía nada".

"Luego vinieron seis operaciones más para corregir los problemas, pero
al final terminé inválida a los 19 años, y en lo adelante todo se puede
resumir con dos palabras: pasar trabajo", termina diciendo. "Ellos son
los culpables de que yo este así. Tanto que se habla de los
discapacitados en la televisión, mostrando beneficios, y la realidad es
otra. Todo no pasa de ser una gran mentira, por lo menos conmigo".

El Niágara en silla de ruedas
Inválida debido a una negligencia médica, Dayamis Rosabal se enfrenta
hoy a la exclusión

Miércoles, mayo 25, 2016 | Roberto Rodríguez Cardona | 4 Comentarios




GRANMA, Cuba.- A sus 31 años, Dayamis del Rosario Rosabal Corrales es
una joven cubana que quedó inválida en su adolescencia producto de una
negligencia médica. La vida le regaló dos hijos, pero su discapacidad le
impide obtener empleo para su manutención.

"De nada me ha servido mi formación académica como bachiller y
posteriores capacitaciones", confiesa.

Soltera, vive con su madre y sus hijos de tres y ocho años en el número
27 de la calle Carlos Reina, en Buey Arriba, provincia Granma. A
expensas del salario de su madre y la ayuda familiar, Dayamis no recibe
apoyo de ninguna institución estatal. Y la exclusión le imposibilita
ganarse el sustento por sus propios medios.

"Nunca me han dado ayuda de ningún tipo, ni de Bienestar Social, ni de
la ACLIFIM (Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores) ni del
Gobierno; nunca me han pagado chequera, ni ayuda social, pero tampoco me
han ayudado a obtener empleo", denuncia.

"Ya no me quedan lugares adonde acudir. Los del órgano de trabajo
tomaron mis datos, pero dijeron que solo era para llevar el conteo, que
no podían prometerme nada porque era muy difícil encontrar trabajo para mí".

Dayamis estudió hasta noveno grado en la escuela especial "Solidaridad
con Panamá", en La Habana. Luego hizo el bachillerato por cursos
nocturnos, para después pasar un curso de secretaria.

Sin embargo no se detuvo ahí. "Después me gradué como operadora de
micro", cuenta, "estoy estudiando para podóloga y trato de tomar todos
los cursos de los que me entero, para ver qué puedo ejercer sin que vean
mi discapacidad como un obstáculo, porque hasta ahora la silla (de
ruedas) todo lo perjudica".

"No quiero caridad, quiero trabajar"

Ante sus gestiones personales en busca de trabajo, siempre encuentra una
rotunda negativa, disfrazada como "fuera de alcance". "La misma silla
que me ayuda para desplazarme, es la primera limitante que mencionan. Yo
no quiero caridad ni que me regalen nada. Dentro de mis limitaciones
estoy dispuesta a aceptar cualquier trabajo. Lo que hace falta es que me
lo den, para ayudarme a mí y a mi familia".

Sobre la solicitud para recibir alguna ayuda social o el cobro de una
chequera por discapacidad, le fue denegada porque sus padres aún están
vivos, y el padre de sus hijos debería enviarle un estipendio mensual.

Pero según Dayamis, muy pocas veces recibe la manutención de sus hijos.

"Ya no sé qué hacer, no aguanto más, a veces he pensado en…", se
interrumpe, guarda silencio un momento antes de continuar: "…no sé ni
cuantas cosas".

"Me preocupo por los niños, que van a la escuela con una mochilita que
da pena y los zapatos rotos y viejos. Y me duele, porque veo como la
gente los mira y siento la impotencia de no poder hacer nada", confiesa.

Su madre, Martha Rosa Corrales Barzaga, es custodio en el policlínico
local y cobra "un salario mensual de 565 pesos (unos 23 dólares), pero
luego de los descuentos en el trabajo, créditos, y electricidad, solo
quedan alrededor de 100, y aún no he descontado el gasto de medicinas".
Revisa unos papeles y continúa: "Este mes he gastado casi 60 pesos en
medicinas"

"Hay que hacer magia para mantener cuatro personas con 40 pesos",
concluye. "Hoy mismo aquí no hay nada que comer".

La negligencia médica

Dos gruesas cicatrices surcan el vientre de Dayamis, formando casi un
cinturón a la altura de la cadera. Otras más en la entrepierna y en la
rodilla derecha son resultado de varias operaciones más; unas tratando
de corregir un defecto en la rodilla y otras para restaurar las secuelas
de la primera intervención, errónea, realizada en el hospital provincial
granmense "Carlos Manuel de Céspedes", de Bayamo.

La negligencia médica fue silenciada y disfrazada con una afectación
inexistente. No hubo consecuencias para los responsables ni retribución
por los daños.

"Cuando era jovencita, yo tenía la rodilla virada y quise operarme para
corregir ese defecto. Los médicos se confundieron y, en vez de operarme
la rodilla, me operaron la cadera y quedé discapacitada. Cuando se
reclamó, le dijeron a mi mamá que había sido por un desgaste que habían
descubierto… y todo quedo así, sin consecuencias", cuenta Dayamis.

"No nos conformamos con las explicaciones, y al buscar segundas
opiniones los médicos especialistas del Hospital Provincial de Santiago
de Cuba dudaron del procedimiento e investigaron el caso. Le hicieron
saber a mi mamá que a mí me habían picado por gusto, porque yo en la
cadera no tenía nada".

"Luego vinieron seis operaciones más para corregir los problemas, pero
al final terminé inválida a los 19 años, y en lo adelante todo se puede
resumir con dos palabras: pasar trabajo", termina diciendo. "Ellos son
los culpables de que yo este así. Tanto que se habla de los
discapacitados en la televisión, mostrando beneficios, y la realidad es
otra. Todo no pasa de ser una gran mentira, por lo menos conmigo".

Video:
https://www.youtube.com/watch?v=MCLgj4Z1emE

Source: El Niágara en silla de ruedas | Cubanet -
https://www.cubanet.org/actualidad-destacados/el-niagara-en-silla-de-ruedas/

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