martes, 6 de mayo de 2014

En estado vegetativo por una anestesia

En estado vegetativo por una anestesia
No hay certificado médico que lo demuestre, pero la familia de Gilberto
está casi convencida de que el niño fue víctima de una negligencia
martes, mayo 6, 2014 | Calixto R. Martínez Arias

MATANZAS, Cuba.- Muy lamentable la situación en que ha sumido el
Gobierno Provincial de Matanzas a una familia a la que, presuntamente,
una anestesista de esa provincia, por un mal procedimiento, le dejó un
niño paralítico y con graves problemas de salud.

En mayo del 2012, Raida Ansardo ingresó a su hijo, Gilberto Damián Pérez
(hoy tiene nueve años de edad), en el Hospital Pediátrico de Matanzas
"Eliseo Noel Caamaño", donde sería sometido a una cirugía por una
fimosis -imposibilidad de retraer la piel del pene.

-Al niño lo entraron al salón (quirófano) sobre las 8 de la mañana del
24 de mayo, y en la tarde, cuando lo sacaron, fue directo para la sala
de terapia intensiva- expone la madre.

El Hospital guardó absoluto silencio sobre la verdadera causa que
provocó que Gilberto Damián, con apenas siete añitos, pasara varios días
debatiéndose entre la vida y la muerte, y luego quedara postrado en una
cama como un vegetal. Los padres solo supieron la posible verdad hace
alrededor de cinco meses.

-Lo único que se nos dijo siempre fue que al niño le habían dado dos
paros respiratorios en el salón porque tenía problemas de nacimiento.
Pero hace unos cuatro meses nos enteramos, por un jefe de turno del
Hospital, que lo que pasó fue que le pusieron una sobre dosis de
anestesia-, manifestó la madre.

El nivel de incapacidad física y mental, así como las múltiples
enfermedades que dejaron como secuelas en el niño el mal procedimiento
de la anestesista, requerían de una constante atención médica. El
Gobierno Provincial de Matanzas se comprometió en darle a la familia una
vivienda que estuviese cerca de algún centro de Salud, con el fin de
garantizarle una mejor atención médica al pequeño.

Víctimas de la burocracia y de las promesas

Según la madre de Gilberto, tras la operación su hijo tuvo que pasar un
año y medio para que le otorgaran lo que los gobernantes matanceros
estiman como una casa. Pero unas fotografías alcanzan para mostrar la
triste realidad en que ha sido sumida esta familia.

La "vivienda" que el gobierno entregó a la familia, -el matrimonio y sus
dos hijos-, está ubicada en calle Antonio Guiteras, entre Céspedes y
Maceo, del poblado Ceiba Mocha, en lo que se conoce como la casa del
guaniquiqui, porque en ese lugar se fabricaban sombreros, butacas y
otros productos con este tipo de material que se extrae de un bejuco
llamado guano.

Como el inmueble estaba destinado a este trabajo manufacturero, carece
de todas las condiciones necesarias como vivienda, y entre los mayores
problemas están que no cuenta con agua potable, corriente eléctrica, ni
baños sanitarios.
A esto se suma el mal estado que presentan las paredes, que son de
madera mal montadas, lo que hace que la familia no tengan privacidad alguna.

-La corriente (luz eléctrica) tenemos que robárnosla del poste de la
esquina; para el agua tenemos que andar viendo a gentes que nos la
carguen en pipas (carros cisternas), y las necesidades fisiológicas
tenemos que hacerlas en una lata y después salir a botarla en un
tragante del desagüe en la calle-, describió la madre.

Las pésimas condiciones en que viven, provocan que el niño esté
padeciendo constantemente enfermedades infecciosas.

-Ahora mismo tiene la hemoglobina baja, producto de la cantidad de
antibiótico que tengo que estarle poniendo-, lamentó Raida.

Ante las promesas incumplidas por parte de los directivos del Gobierno
en Matanzas y del Departamento de Atención a la Ciudadanía de la
Provincia, el matrimonio decidió "elevar" el caso a los organismos
nacionales, donde dicen haber recibido "muy buenas atenciones, pero….":

-Mi esposo ha ido dos veces al Consejo de Estado, en La Habana, y llevó
varias fotos que sacamos de la casa. En Atención a la Población le
dijeron que al otro día teníamos que estar en la Sede del Gobierno
Provincial de Matanzas, pero cuando nos presentamos allí, nos dijeron
que a los tres días iban a estar aquí la gente de Vivienda para darle
solución a nuestro caso. Por aquí no aparecido nadie-, manifestó Raida.

Según añadió, al niño hubo que hacerle una traqueotomía y una derivación
de la vejiga para que pueda drenar, producto a una hidrocefalia que le
causó el error cometido por la anestesista, quien al parecer no recibió
sanción alguna. Aunque en estos momentos el pequeño ya puede responder
algunas preguntas, para andar depende de una silla de ruedas y alguien
que lo guíe.

Dormir en una vaquería

En Ceiba Mocha, con una población que ronda los 3 mil habitantes,
Gilberto Damián no es el único niño con problemas de salud y desatención
de las instituciones. Otro caso parecido vive María Castillejo Fonseca,
madre de la niña María Karla Vasallo, de 8 años de edad, que presenta
tres enfermedades del corazón, retraso mental y malformación congénita
en una de sus manitas.

María, en su desespero por tener a su hija cerca de algún centro de
Salud, decidió abandonar su casa e irse a vivir en un cuarto pequeño
abandonado que pertenecía a una entidad estatal. De allí fue desalojada
por los gobernantes locales.
Al igual que Raida Ansardo, también ha escrito en reiteradas ocasiones a
distintas instancias de Gobierno y jamás ha recibido respuesta.

-Nada me han dado esa gente-, manifestó María, que está viviendo en una
vaquería cercana al caserío Calderón.

El bajo salario que percibe un trabajador agrícola del sector estatal
(inferior a los diez pesos diarios, 50 céntimos de dólar, en moneda
nacional) conlleva a que las personas en Cuba –principalmente en los
pueblos de campo- se vean dependientes del Gobierno para resolver sus
problemas de vivienda. Esto se combina con los altos precios de los
materiales de construcción.

Source: En estado vegetativo por una anestesia | Cubanet -
http://www.cubanet.org/destacados/en-estado-vegetativo-por-una-anestesia/

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