jueves, 22 de mayo de 2014

Experiencia Hospitalaria en La Habana. ¿Se salva el gato del agua?

Experiencia Hospitalaria en La Habana. ¿Se salva el gato del agua?
mayo 21, 2014
Regina Cano

HAVANA TIMES — Tres personas tenían sus manos encima de mi cuerpo,
prestas a evitar cualquier movimiento que yo no había dado muestras de
realizar.

Les aseguro que este cuadro represivo no era producto de mi imaginación
y sí mi experiencia al efectuarme una Endoscopía en un Departamento de
Gastroenterología de un Hospital General en la Habana, como estudio
complementario de otro, sin síntomas aparentes y con consulta previa.

Pues gentes, para alguien que padeció de Giardias por años y haciéndose
exámenes gástricos de introducción de tubos y mangueras por el esófago,
no parecía que una Endoscopía fuera a hacer la diferencia, lo que no fue
así.

En algún momento, les pedí una pausa para respirar como ellos me
indicaban y moví una mano de arriba hacia abajo, lo que tan solo logró
que me apretaran más y me conminaran a gritos: "No te muevas!".

Las palabras iniciales de esta prueba -de quien supe después era un
estudiante sin prácticas- fueron: "…es un examen no doloroso y rápido" e
inmediatamente después de la anestesia (bucal) y ponerme la boquilla
comenzó a pasar el aparato sin hacer pausas, ni esperar mi
acondicionamiento o hacer tiempo para cada respiro nasal como me pedían
que hiciera.

Mientras, el muchacho ensayaba algunos movimientos erráticos que hacían
notar la Especialista y el Médico, quienes le rectificaban de si "más
hacia atrás" o "más hacia adelante", y con exclamaciones asombradas de
"…mira una úlcera ahí!" y "qué grande es!".

Les confieso que salí de allí nerviosa, asustada y con los ojos húmedos
de la impotencia, como animal violado y humillado que fue llevado al
veterinario, donde todo ocurre fuera de su voluntad, porque siempre hay
justificación para un mal trato.

Cuatro días después, en consulta, le contaba al médico los dolores que
al tacto externo del estómago padecía y él asombrado de lo traumático
que había sido para mí la prueba me confesaba: "…que tenía 2 estudiantes
bajo su tutela hacía 18 días, los que necesitaban cumplir sus
prácticas…" -porque muchos Especialistas en materias medicas están
cumpliendo misiones internacionalistas-, pero nunca hubo unas disculpas
o muestra de humildad ante el violento hecho.

Igual le sugerí que cada integrante de su equipo debía pasar por esta
prueba en carne propia, para ganar en elementos evaluativos del paciente
durante ella y orientarle mejor sobre el comportamiento durante la misma.

Tampoco creo que esta manera de actuar –médico y asistentes- sea
determinada por el cinismo, ni por mala intención, creo que los médicos
en Cuba padecen de las mismas condiciones de vida y comportamiento
social que el resto de la población, donde existen muchas ausencias
dentro de La Ética, Humildad y Respeto al otro –fundamentales en esta
profesión-, y donde lo mal aprendido no está presente en la consciencia
activa, pero tampoco considero que esto justifique que a uno lo
maltraten con esta falta de Responsabilidad.

Tal vez en algunos casos: Clínicas, Institutos Investigativos u
Hospitales dedicados a ciertas Especialidades se note en menor grado,
pues hay una heredad profesional que "salva al gato del agua", aunque
esta manera de actuar es una actitud más bien del propio individuo.

También hay un nivel de permisibilidad poblacional por ser el médico uno
de los profesionales más demandados, ya que se trata de la salud de uno
y donde la gran mayoría de los pacientes, en Cuba, no esperan –hoy por
hoy- una consulta extra o mejor si no vienen acompañados de un obsequio
–lo que no creo determina la atención en algunos casos.

Mientras tanto los galenos dan poca información –unido al tratamiento
puntual que necesitas- u orientaciones de cómo lidiar con su enfermedad
o cómo evitar su posible reaparición.

Pues señores, que te descubran dos úlceras duodenales puede convertirse
en algo dramático en la vida de cualquier cubano que viva en la Isla,
pues como muchos saben, garantizar una base alimentaria con productos
neutros -lo cual incluye la leche que ahora vale 6.65 CUC (aprox. 7.50
USD) en las tiendas- no siempre es algo fácil de conseguir si no tienes
un ingreso monetario acorde a los precios.

Pero que te traten como animal a punto de perder la cola o parte de tus
orejas o pico o que te quiten parte del pelaje, porque luces más bonito,
o que el médico te atienda con indolencia, me hace sentirme más
sensibilizada con esos seres que los humanos ven por debajo de su
status, aunque este tema tiene mucha tela por donde cortar.

Source: Experiencia Hospitalaria en La Habana. ¿Se salva el gato del
agua? - Havana Times en español - http://www.havanatimes.org/sp/?p=96022

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