viernes, 25 de diciembre de 2015

Ni una pomadita para aliviar el dolor

Ni una pomadita para aliviar el dolor
Ir al médico la víspera de Navidad, una pesadilla
jueves, diciembre 24, 2015 | Frank Correa

LA HABANA, Cuba.- Aníbal Proenza salió de la consulta de Dermatología el
24 de diciembre desconcertado, el diagnostico que le había dado el
médico lo dejo atónito.

"'Usted no tiene nada', me dijo cuando le mostré mi entrepierna, con
una erupción que no me ha dejado caminar ni dormir durante el mes que me
duró esperar hasta el día de hoy".

Lo encuentro en la parada de ómnibus de Quinta avenida, en Jaimanitas,
esperando la 191, con un cartapacio de papeles que me muestra como
evidencia tácita de su vida agitada tras la licencia de cuentapropista,
y me cuenta que ha perdido la mañana inútilmente, pues tiene que ir a
llevar sellos a la ONAT (Oficina Nacional Tributaria), ir después al
Ministerio del Trabajo a buscar un documento y luego pasar por Miramar,
para otro trámite. Sin embargo, ya casi no puede hacer un movimiento que
no sea ir a su casa a acostarse y abrir los pies, y llorar de dolor por
su erupción mal tratada.

Le pido detalles y me dice sonriendo, al parecer para mitigar su pena,
que estuvo desde las ocho de la mañana en la consulta de dermatología
del policlínico y el servicio que presenció fue "de corta y clava".

"La cola era larga y tal vez el doctor estaba apurado porque era Noche
buena, pues los pacientes entraban y salían a la velocidad de un tiro.
El que iba delante de mí, cuando salió me dijo que ese médico estaba
'tostado'".

"No se acordaba del tratamiento indicado en la consulta anterior, ni
siquiera se acordaba de él. Le dijo que estaba bien y no le recetó nada,
a pesar de tener la el brazo en carne viva. Cuando me tocó a mí me
pregunto mi nombre y mi edad, le dije 32 y puso 28, le rectifiqué y me
dijo que no importaba, le enseñé mi entrepierna en llamas y sonrió, me
dijo que eso no era nada, ¿cómo que nada doctor, si no puedo caminar, ni
dormir? Me repitió que eso no era nada, que si quería ver la entrepierna
suya que estaba igual", cuenta Aníbal.

"Ahora no se si ese doctor es un monstruo de la medicina, un 'tira
piedra' o es que estaba apurado, porque hoy es 24 de diciembre y mañana
Navidad y quería terminar rápido. Pero voy a buscar otra opinión
especializada, porque sé que lo tengo es algo. Lo que lamento es haber
perdido el día por gusto, con tantos trámites que tengo que hacer. Sobre
todo las visitas a la ONAT, para en definitiva no resolver nada, pues
cada vez que voy me piden un documento nuevo. Además tengo que ir al
Ministerio de Trabajo, que queda en La Habana Vieja y a Miramar, por
otro papel. Tal vez todas estas carreras para diligencias me hayan
provocado esta erupción y ahora tengo que obligatoriamente detener el
proceso de sacar la licencia de cuentapropista, porque la salud es lo
primero. ¿Tú sabes lo que es que no me haya recetado ni una pomadita
para este dolor que no me deja ni vivir?".

Source: Ni una pomadita para aliviar el dolor | Cubanet -
https://www.cubanet.org/mas-noticias/ni-una-pomadita-para-aliviar-el-dolor/

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