lunes, 23 de abril de 2012

Respuestas si, soluciones no

Respuestas si, soluciones no
Lunes, 23 de Abril de 2012 03:14
Escrito por Oscar Sánchez Madan

Cuba actualidad, Cidra, Matanzas, (PD) Autoridades del Ministerio de
Salud Pública respondieron verbalmente la carta enviada el pasado 13 de
diciembre al titular del ramo por la disidente enferma Edilie Moreno
Fernández, activista del Movimiento Independiente Opción Alternativa.

Los argumentos empleados por dichos funcionarios no ayudan a resolver
los graves problemas que enfrenta la opositora, derivados de las
crueldades de que ha sido víctima en diversos hospitales estatales.
Desde el año 2006, fecha en que Moreno asistió por primera vez a una
institución médica oficialista, debido a la insuficiencia renal crónica
que padece, ha vivido días y noches terribles. Le dañaron la fístula por
donde le realizan las hemodiálisis o purificación de la sangre, adquirió
una bacteria de manera muy sospechosa, ha estado a punto de desangrarse
en el hospital Faustino Pérez, de Matanzas, le han faltado al respeto y,
entre otras cosas, le desaparecieron su primera historia clínica.

La gravedad de estos hechos, negligentes o malintencionados, obligaba al
titular de Salud a crear una comisión investigadora para delimitar
responsabilidades, como se hace en cualquier país democrático donde
reine el imperio de la ley.

Pero no. El señor Roberto Morales Ojeda y el órgano central que él
dirige delegaron la pesquisa en una psicóloga del nivel provincial y en
autoridades del mismo hospital en el que más han maltratado a la paciente.

Una comisión de bajo nivel integrada por la referida psicóloga, miembros
del Consejo de Dirección de la citada instalación médica y algunos
galenos, se reunieron con la señora Moreno para responder, bastante
disgustados, a la denuncia de la desesperada enferma, quien está aún
convaleciente de una intervención quirúrgica que le practicaron para
extirparle un tumor benigno aparecido en su brazo izquierdo y tratarle
la inflamación anormal de la arteria, producida por los tratos inadecuados.

Dichos funcionarios, que asombrosamente representaban al señor ministro,
le expresaron a Edilie, fríamente, que los anteriores son hechos que
suelen ocurrir en cualquier hospital. ¡Qué descaro! Debieron decir que
éstos son acontecimientos que suceden en las instalaciones médicas
estatales de Cuba, a la que asisten ciudadanas y ciudadanos humildes, es
decir, la mayoría de la población.

Con la misma frialdad los referidos "mensajeros" del señor Morales Ojeda
señalaron que las ramas (conductos mediante los cuales se conecta a la
paciente al riñón artificial) se parten, ya que se utilizan varias
veces, en numerosos pacientes, debido a que son medios que escasean en
el país. Aquí omitieron decir que en los hospitales donde se atiende a
los altos dirigentes del gobierno y a los extranjeros, esos implementos
no faltan.

De todas formas si una rama se quiebra mientras al paciente le practican
la hemodiálisis, no hay justificación alguna para que el personal de
enfermería no se encuentre en esos momentos en el salón y el enfermo
esté a punto de desangrarse. En Cuba, en Japón, o en Venezuela eso tiene
sólo un nombre: negligencia.

Nada dijeron los miembros de esta efímera comisión sobre por qué la
señora Moreno tuvo que compartir un auto estatal ambulatorio junto a
otro paciente contagiado con hepatitis, gangrena en un pie y una
enfermedad respiratoria que lo obligaba a toser durante los cincuenta
kilómetros que median entre el hospital Faustino Pérez y la residencia
de Edilie. Tampoco se refirieron a la desaparición de su historia
clínica, en el Instituto Nacional de Nefrología.

Al menos, los fugaces "mensajeros" del señor Ministro reconocieron la
falta de higiene del hospital matancero, una colosal edificación donde
los perros y los gatos defecan en los pasillos a la vista de todos los
directivos y trabajadores.

Todo parece indicar que las dificultades enfrentadas por Moreno para
adquirir los medicamentos recetados y las ofensas proferidas por la
doctora Vionahilda y la enfermera Sarai quedaron para ser tratados, tal
vez, en otra comisión, cuando la disidente se vuelva a quejar.

Nada se dijo sobre el suministro erróneo a la paciente de heparina, un
anticoagulante, cuya aplicación provocó que perdiera sangre y debido a
esto la hemoglobina le descendió de 11.5 a 7.5.

Si el ministro llamó a acabar con este singular desorden, eso no se
sabe. A la señora Moreno no se lo informaron, como tampoco la
desacreditada comisión le comunicó si el prometido trasplante de riñón
se materializará algún día, si es que la disidente no muere antes, como
mismo han fallecido ya, en el hospital Faustino Pérez, catorce pacientes
afectados por la mencionada enfermedad, desde enero de 2011.

Edilie Moreno no está satisfecha con esa respuesta tan poco seria. Y no
es para menos. Los responsables de las crueldades de que ha sido víctima
en diferentes hospitales estatales continúan ahí, prestos a hacer daño
con sus peligrosos "descuidos" a otros pacientes como ella.

Ella sabe que así, de la manera superficial en que obró el ministro, no
se resolverán los graves problemas que afectan al sistema nacional de salud.

Para Cuba actualidad: sanchesmadan61@yahoo.com

http://primaveradigital.org/primavera/cuba-sociedad/sociedad/3931-respuestas-si-soluciones-no.html

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