jueves, 18 de abril de 2013

Dos niños enfermos como rehenes de la política

Dos niños enfermos como rehenes de la política
Jueves, Abril 18, 2013 | Por Pablo Pascual Méndez Piña

LA HABANA, Cuba, 18 de abril de 2013, Pablo Pascual Méndez Piña/
www.cubanet.org.- Reina Ruiz Pérez, de 53 años, una bibliotecaria
independiente que milita en las filas del opositor Movimiento 30 de
Noviembre, y a quien la Oficina de Refugiados de la USINT en La Habana
le otorgó un visado para establecerse en Estados Unidos, no puede llevar
consigo a sus nietos, porque la Seguridad del Estado lo impide.

Hace 13 años, un frenesí invadió La Habana. La batalla por el regreso
del niño balsero Elián González a la patria acaparaba la atención de los
medios de prensa. Se convocaban marchas combatientes, tribunas
antiimperialistas, mesas redondas, actos políticos.

Escolares de la enseñanza primaria acordonaron la Sección de Intereses
de los EE. UU. para custodiar la sede diplomática mientras ocurría el
desfile. Resonaban cánticos infantiles que asemejaban a Elián con un
"Príncipe Enano".

Una de las programaciones de sábado fue interrumpida súbitamente para
informarle al pueblo que las abuelas del "niño secuestrado", las señoras
Mariela Quintana y Raquel Rodríguez, arribaban al aeropuerto José Martí
después de visitarlo en Miami.

Hoy, en la misma Habana, otra abuela de dos niños secuestrados, Reina
Ruiz Pérez, permanece en el anonimato, por falta de una campaña
mediática que revele ante la opinión pública su angustia y desesperación.

Su hija, Diamela Cruz Ruiz, tenía 26 años cuando se suicidó, el 30 de
agosto del 2010, y la responsabilidad de su muerte se achaca al Mayor
Palacios, un oficial de la policía política que al descubrir su
naturaleza depresiva, le espoleó psicológicamente para que se quitara la
vida como consecuencia de las frecuentes detenciones sufridas por Reina.

Tras la tragedia, los niños, de padres diferentes, Diarki Leiva Cruz, de
11 años, y Xavier Sánchez Cruz, de 6, quedaron al abrigo de su abuela.
Los progenitores biológicos, Niorki Leiva y Javier Sánchez, no se
responsabilizan con los críos, y firmaron sendos documentos, donde
patentizan sus renuncias a las patrias potestades y los autorizan a
marchar al extranjero, alegando que los chicos demandan cuidados
especiales que ellos no pueden garantizar.

La niña Diarki es epiléptica y padece retraso mental. Xavier es
diabético severo. Según el psicólogo que atiende el caso, Reina es la
indicada para lidiar con los niños. Pero como establecen las reglas del
derecho internacional, la sección de refugiados en La Habana no les
otorga el visado a los chicos si su abuela no muestra los documentos
legales de adopción.

Reina ha movido cielo y tierra desde hace más de un año y fue peloteada
inmisericordemente por la burocracia. Asesorada legalmente por el Dr.
Wilfredo Vallín, presidente de la no reconocida Asociación Jurídica de
Cuba, contrató los servicios del Dr. Manuel Guzmán, pero sus solicitudes
de adopción han sido rechazadas por los tribunales, alegándose problemas
técnicos.

Igualmente, la Dra. Laritza Diversent, de la oficina de asistencia legal
Cubalex, facilitó su asesoría, y según cuenta Reina, la letrada aseveró
que los jueces: "Habían cometido una flagrante violación de los códigos
y estatus legales de los niños".

En fecha reciente, Reina recibió una comunicación de la fiscalía, donde
se le informaba que el proceso de adopción había sido archivado
indefinidamente. Ella asegura que la mano peluda de la Seguridad del
Estado está involucrada en el fallo. Incluso, una funcionaria que
solicitó el anonimato, por miedo a la represión, le confesó que
"oficiales de la policía política se presentaron en el organismo y
ordenaron que dicho caso fuera almacenado en el fondo de una gaveta".

¿Hasta cuándo la Seguridad del Estado seguirá abusando de su poder
omnímodo en Cuba? ¿Por qué la legalidad cubana continúa manejándose
desde la oficina del jefe de la policía política, el general de división
Fernández Gondín?

El 22 de abril del año 2000, el niño Elián González fue sacado por la
fuerza de una casa miamense, por agentes federales. La foto del chico
aterrorizado y de su salvador, el pescador Donato Dalrymple,
encañonados, le dio la vuelta al mundo, y su autor, el reportero Alan
Díaz, fue galardonado con el premio Pultizer.

Para regocijo del dictador Fidel Castro, el caso Elián se había
convertido en un bombazo mediático.

Todo lo contrario sucede hoy al sur de La Habana, en una modesta
vivienda de Calabazar, donde dos niños tan dañados como Elián, por la
pérdida de su madre y el secuestro de un régimen despiadado, permanecen
desamparados por la opinión pública. Simplemente, Diarki y Xavier
parece no tener derecho a ser príncipes enanos.

http://www.cubanet.org/noticias/breves-destacados/dos-ninos-enfermos-como-rehenes-de-la-politica/

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