jueves, 11 de abril de 2013

El desastre que no vio Ashton

El desastre que no vio Ashton
Jueves, Abril 11, 2013 | Por Odelín Alfonso Torna

LA HABANA, Cuba, abril, www.cubanet.org -Hace unas semanas, en medio del
II Congreso Internacional de Salud y Desastres, organizado en La Habana
con el dinero del contribuyente cubano, el doctor británico John R.
Ashton aseguró que Cuba es "líder en medicina de desastres en la región
de Las Américas".

Tal vez Ashton se apoyó en la participación médica cubana en Indonesia,
a raíz del maremoto, en 2004, o en la "buena voluntad" de socorrer a los
damnificados del Katrina, en 2005. Lo que no sabe, o no quiere saber
Ashton es que, hacia dentro, el desastre de la medicina cubana tiene un
costo incalculable.

Todo parte del abandono de nuestra infraestructura sanitaria, invadida
por la corrupción, el maltrato, el éxodo de empleados hacia otras
actividades, la proliferación de enfermedades nunca vistas en Cuba, la
manipulación de estadísticas y el silencio sobre las muertes por
epidemias como el dengue, el cólera y el paludismo.

Desde principio de 2012, el Ministerio de Salud Pública emite un informe
semanal sobre la situación epidemiológica internacional. Este informe
tiene el objetivo de monitorear las epidemias más frecuentes en el mundo
y su posible impacto en Cuba. Una edición especial -compilación a partir
de estadísticas emitidas por la Organización Panamericana de la Salud-
fue publicada el 28 de diciembre pasado, por la Dirección Nacional de
Epidemiología, DNE.

Hasta la "semana 51 de 2012", según reza en el informe oficial de DNE,
en el Caribe Hispano murieron 74 personas a causa del dengue
hemorrágico, de 20 mil 327 casos registrados.

Sin embargo, fue precisamente en el mes de julio de ese mismo año que el
Sistema Nacional de Prevención en Cuba dio la alarma epidemiológica por
dengue, y pronosticó un aumento de casos respecto a igual período del
año 2011 (1 700 casos confirmados). Aunque extraoficialmente se conocen
de fallecidos por dengue en el hospital habanero la Covadonga –motivo
por el cual varios galenos fueron expulsados-, la DNE omitió los decesos.

Para los casos de Cólera y Diarrea Acuosa Aguda, el informe de la DNE se
presenta con registros desactualizados, quizá para no verse obligado a
exponer los casos aparecidos a finales de junio pasado, en el municipio
Manzanillo, en la provincia Granma.

Los reportes independientes sobre la aparición del Vibrión Cholerae, en
Granma, obligaron al gobierno a pronunciarse. Una nota del periódico
Granma daba a conocer un total de 53 casos, y tres fallecidos de la
tercera edad, 95, 70 y 66 años, no sin antes achacarles "antecedentes de
enfermedades crónicas".

El cólera reapareció en La Habana, en enero del presente año, cobrando
la vida de Osvaldo Pino Rodríguez, un barbero de 45 años de edad, según
corroboró el periodista independiente Carlos Ríos Otero. Ante tanto
revuelo, el diario oficial Granma emitió su nota, esta vez con 51 casos
confirmados, al mismo tiempo que desestimaba la muerte del barbero.

El análisis microbiológico realizado por el Instituto de Medicina
Tropical Pedro Kouri, un centro ubicad al sur de La Habana, corroboró el
Vibrión Cholerae O1. La nota resaltaba que Cuba disponía de todos los
"medios y recursos necesarios" para combatir la epidemia, y que la
trasmisión se encontraba en "fase de extinción".

También se ha conocido extraoficialmente de casos de paludismo en Cuba,
otra de las epidemias bajo el monitoreo de la DNE, y que cobró en 2012
la vida de 655 mil personas, el 91% de ellas en África. En el informe
aparecen Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Belice, países donde el paludismo
es endémico, y a los cuales Cuba aporta su capital humano en materia de
salud.

En el mes de agosto de 2012, se supo de un caso de paludismo en la calle
6ta, entre 5ta y 9na, en el reparto Parcelación Moderna, municipio
habanero Arroyo Naranjo. Se trataba de un colaborador internacionalista
en Angola. Inmediatamente las autoridades locales autorizaron el abasto
diario de agua potable para el reparto, distribución que se realizaba
cada cuatro días.

Al igual que todos los invitados foráneos, Ashton fue congratulado con
la venda del oficialismo. Tras los logros, el triunfalismo y la
desinformación, se esconde el verdadero desastre de la salud cubana.

odelinalfonso@yahoo.com

http://www.cubanet.org/articulos/el-desastre-que-no-vio-ashton/

No hay comentarios:

Publicar un comentario