viernes, 23 de enero de 2015

No poder andar La Habana

No poder andar La Habana
Desesperan por una silla de ruedas desechada de hogares de ancianos.
Pagar 150 dólares por una nueva, imposible con una jubilación de 12
dólares al mes. Estar enfermo siempre es un problema; pero en Cuba,
parece que la peor enfermedad comienza cuando tratas de encontrar el remedio
jueves, enero 22, 2015 | Ernesto Aquino

LA HABANA, enero – Miles de personas con limitaciones físico-motoras,
necesitadas de sillones de ruedas y otros accesorios médicos, son
estadísticas en la larga lista de solicitudes para obtener estos recursos.

Juana María Oliva, una anciana de 82 años afectada por serios problemas
circulatorios, acompañados de flacidez muscular –que le impiden
caminar–, tendrá que esperar por un milagro económico para poder obtener
un sillón de ruedas que le permita mitigar sus dificultades de salud.

Su hija, Dinora Barricochea Oliva, de 32 años, confiesa haber agotado
todas sus posibilidades sin haber conseguido ningún resultado positivo.

Nos cuenta Barricochea Oliva que "comencé a realizar los trámites para
resolver un sillón de ruedas para mi mamá a través del Médico de la
Familia, porque el primer paso es obtener un certificado médico que
avale su discapacidad. Una vez que me dieron el certificado me dirigí al
Policlíco Docente Reina, que es al que nosotros pertenecemos, ubicado en
la Calzada de Reina, en el municipio Centro Habana, La Habana, porque es
el Policlínico la única institución encargada de entregar este recurso.
Pero imagínese cuál no fue mi sorpresa cuando la funcionaria que me
atendió me dijo que había una extensa lista de solicitudes, y el año
pasado sólo habían entrado 4 sillas de ruedas, y todas con defectos".

Logramos hablar con una trabajadora del centro docente municipal, que
como en la mayoría de los casos nos pidió discreción sobre su identidad,
para evitar que la expulsaran.

Según el testimonio de esta trabajadora, "las sillas de ruedas que
llegan a nuestro establecimiento son de uso y vienen muy maltratadas. La
mayoría las traen de los asilos de ancianos. Hay que esperar que los
asilos reciban sillas nuevas para que entonces nos envíen algunas de las
más deterioradas".

Un ex funcionario de la Dirección Municipal de Salud del municipio
Centro Habana, que laboró durante 10 años en ese organismo, nos aseguró
que "durante el período que yo trabajé en ese municipio existía en la
calle San Miguel, esquina Lealtad, una vieja casona abandonada que la
dirección de salud utilizaba como almacén para guardar sillas de ruedas,
bastones, andadores, muletas y otros recursos, para el abastecimiento de
centros hospitalarios y enfermos con discapacidades; pero lo cierto es
que nunca cumplieron ninguna función. El local estaba abarrotado de
estos medios, y como la edificación estaba tan deteriorada, cuando
llovía se mojaba más adentro que afuera, y no te puedes imaginar cuántos
de esos recursos se echaron a perder sin que jamás se les diera salida.
¡Con tanta gente necesitada esperando! Así que no te extrañe que cada
día tengamos menos".

Entre las gestiones realizadas por la joven de 32 años, para tratar de
darle solución al problema de su madre, se dirigió al centro de prótesis
y accesorios, conocido por el nombre de Cuba-RDA, pero la encargada de
tramitar las solicitudes le aseguró que en ese centro "no se fabrican
Sillas de Ruedas".

"Sin embargo –nos cuenta Dinora Barricochea– la encargada de las
solicitudes me dijo que ella conocía a una persona que resolvía las
Sillas de Ruedas, "nuevecitas", a un precio de 150 dólares. Es un
verdadero infierno lo que estamos pasando con la salud pública en este
país".

Estar enfermo siempre es un problema; pero en Cuba, parece que la peor
enfermedad comienza cuando tratas de encontrar el remedio.

Source: No poder andar La Habana | Cubanet -
<http://www.cubanet.org/actualidad/actualidad-destacados/no-poder-andar-la-habana/>

No hay comentarios:

Publicar un comentario